
La obesidad y especialmente la obesidad infantil se han convertido en objetivo de salud pública de primer orden en el mundo. Si bien, tiempo atrás, el sobrepeso y la obesidad eran considerados un problema propio de países con un PIB alto, actualmente ambos trastornos están aumentando en países con un PIB bajo, en particular en los entornos urbanos. Su tendencia ascendente durante las tres últimas décadas ha provocado que se hable hoy de “obesidad epidémica”.
Desde un punto de vista económico, la obesidad tiene un coste muy importante. Entre los costes directos, los asociados a la obesidad alcanzan en España el 7% del gasto sanitario público total, lo que representa 5.000 millones de euros anuales, según declaraciones del presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Roberto Sabrido, durante el II Congreso NAOS en noviembre de 2010.
Por eso es fundamental promover cuanto antes hábitos saludables en los niños y niñas para poder prevenir la obesidad y las enfermedades asociadas evitando su creciente prevalencia en el futuro. La sociedad está obligada a tomar medidas urgentes de prevención que promuevan los hábitos saludables en los niños y niñas, y en sus familias. La prevención debe implicar a todos los agentes sociales para poder modificar los factores y entorno social responsables en gran parte de este aumento de la prevalencia en obesidad y sobrepeso.
Para ser eficaces, las medidas han de ir más allá del ámbito estrictamente médico y deben cumplir tres...







Colombia
España












